“Las mujeres no se ven bien tomando, Una niña bien no toma”, me decían mis hermanos.

Por: Jacqueline Hernández Hernández 

En México la edad legal para beber alcohol es a los 18 años; cuando llegas a tan esperada edad de libertad, una tradición muy común entre jóvenes es ir a un oxxo y comprar alcohol para que te pidan la tan preciada INE (identificación).

Como una mujer de 21 años de edad puedo decir que seguí la tradición junto a mis amigos y amigas en aquellos tiempos, pero definitivamente la experiencia fue muy diferente para ellos que para nosotras. 

El alcohol, igual que el tabaco, fue un producto exclusivo de los hombres hasta principios del siglo XX, porque se identificaba con el ocio, que también era patrimonio de ellos. 

Recuerdo que la primera vez que compré cerveza iba acompañada por dos amigos, yo quise pagar para utilizar mi INE por primera vez. 

La cajera que nos atendió me vio tan mal en cuanto puse las cervezas sobre el mostrador y para nada se reprimió cuando me dijo que era muy joven para iniciar por el mal camino. 

No le di importancia a sus palabras, sé cómo pueden llegar a ser los adultos y adultas respecto a la vida de los y las jóvenes.  

Pero jamás imaginé que por ser mujer, estaría condenada a escuchar ese tipo de comentarios toda la vida. Los más difíciles de escuchar son los que vienen de mi familia.

Les explico, como parte de la familia de un matrimonio con seis embarazos cumplidos, cinco hijos y una hija (la menor, yo), crecí rodeada de sobreprotecciones pero también de muchos prejuicios hacia la mujer. 

A mi papá y a mis hermanos (todos mucho mayores que yo) les gusta la cerveza, a mi mamá no, mis hermanos beben junto a papá en las fiestas, mamá no. 

Cuando llegué a la edad legal para beber, quise intentarlo, pero a mi no me dejaron. 

“Las mujeres no se ven bien tomando”, “Una niña bien no toma”, me decían mis hermanos, igual que mi mamá con su “A mi no me ves tomando”, como si por ser mujer el único ejemplo que puedo seguir es el de ella, ignorando por completo a mi papá o a mis hermanos. 

Según la educadora social y antropóloga experta en género y drogas Patricia Martínez Redondo.

“La sociedad asimila, lo que no significa que apruebe, los comportamientos disruptivos de los hombres con el alcohol, como una borrachera. Pero no sucede así con las mujeres: la mujer que bebe rompe con lo que se espera de ella, con el estereotipo de buena madre, buena esposa, buena hija… Por este motivo, a una fémina se le va a juzgar más duramente que a un hombre, da igual que se trate de una adolescente o de una persona mayor”.

Exactamente eso piensa mi familia, sin embargo sus comentarios no me influenciaron y logré probar la cerveza e incluso descubrí que hay algunas que me gustan mucho.

Termine asociando sus ideas con su generación como me pasó con aquella cajera. 

Es por eso que me sorprendí mucho cuando en mi grupo de amigos y amigas, personas jóvenes, no les parecía “apropiado” que una mujer tomara cerveza. Ya no era el alcohol sino la bebida. 

“La cerveza tiene un sabor muy amargo”, “No sabe buena, no sé cómo te puede gustar”.

En algunas ocasiones llegue a ser la única mujer con ese trago en mano, las señoritas preferían un cóctel. 

Incluso mis amigos relacionaban mi gusto por la cerveza con mi sexualidad. Como si fuera imposible que a una mujer heterosexual le guste esta bebida. 

Tengo amigas en la universidad que todavía no les gusta beber cerveza, pero no me ven diferente porque yo sí lo hago. 

Así mismo, a mis 21 años no puedo beber frente a mi familia porque me ven mal, en cambio con los varones está aprobado. 

Cortesía: Shadia Wehbe

Existe una gran cantidad de estigmas y prejuicios sobre las mujeres y el alcohol por eso considero admirable a las que se atreven a emprender en el mercado, como Shadia Wehbe socia de Cero Infinito Cervecería

Aún puede parecer extraño que una mujer hable de su sabor favorito de cerveza, pero seguimos trabajando para cambiar eso. Es sólo uno de los muchos prejuicios que tratamos de dejar atrás y no vamos a detenernos hasta a hacerlo.

Así que si eres mujer y tienes la edad legal para beber, te recomiendo hacerlo responsablemente y no olvides que tomar cerveza no te hace menos femenina. 

Por si no lo sabías:

En marzo de 2012 en Ensenada, Baja California; Alejandra Mendonza, Lucero Padrón, Jessica Carrera y Celene León formaron el grupo Mujeres Catadoras de Cerveza en México con la finalidad de apoyar la producción de cerveza artesanal y romper con el estereotipo de que es una bebida “sólo para hombres”.

Entrevista con Shadia Wehbe, socia de Cero Infinito Cervecería:  https://linotipia.com.mx/2020/08/16/shadia-wehbe-empresaria-empoderada-y-cervecera/

Escrito por Jacqueline Hernández Hernández

Mujer feminista con muchas ganas de contribuir al cambio. Estudiante de ciencias de la comunicación, colaboradora de Linotipia, entusiasta por la producción audiovisual. Jacquelinlinlin en Instagram Aymijacquesita en Twitter

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