La Bufadora: más que un atractivo turístico

La Bufadora: más que un atractivo turístico

Dependiendo de la fuerza del oleaje y el nivel de la marea, será la altura y tamaño del chorro de agua que emerge de la chimenea, así como la intensidad del estruendo producido”

En una era donde los seres humanos están rodeados de tecnología, el conectar con la naturaleza, apreciarla o incluso solo conservarla, es una actividad cada vez más lejana para la rutina de cualquier persona. 

Por otra parte, cuando buscan entretenimiento, extrañamente lo relacionan con la naturaleza; aunque, al tratarse de fenómenos naturales, estos poseen un encanto especial que los hace particularmente maravillosos y por supuesto entretenidos

La Bufadora – Ensenada

El ejemplo perfecto son los géiseres marinos o bufaderos. Un espectáculo que rara vez sucede en el mundo y debido a su particularidad, estos fenómenos naturales son considerados atracciones turísticas.

Entre los más populares está Kiama (palabra aborigen y nombre de pueblo), ubicado en Australia, que significa “en donde el mar hace ruido”. 

Kiama – Australia

Otros están ubicados en Hawái, y los conocen como Halona, que significa “estar atento” y Nakalele, “estar observando”.

Halona – Hawai

Así mismo, México también es uno de los países privilegiados al contar con su propio géiser, mejor conocido como La Bufadora

Este atractivo turístico natural se encuentra en Ensenada, Baja California; para ser exactos en Punta Banda, la punta que cierra la Bahía de Todos Santos en su extremo sur. 

¿Qué es “La Bufadora”?

Seguramente todos los bajacalifornianos y bajacalifornianas han escuchado hablar de La Bufadora, pero pocos saben lo que hay detrás de toda esa belleza natural.

La Bufadora – Ensenada

El géiser marino conocido como La Bufadora es, en términos llanos, una “chimenea” natural. Se encuentra en un acantilado formado por andesita basáltica (un tipo de roca ígnea); conecta con una cueva litoral que está al fondo y al nivel del mar mediante una abertura en la parte superior. 

Aunque parezca una estructura perfectamente diseñada, la cueva se formó por el constante choque de olas de mar contra las rocas

Dependiendo de la fuerza del oleaje y el nivel de la marea, será la altura y tamaño del chorro de agua que emerge de la chimenea, así como la intensidad del estruendo producido. 

La Bufadora – Ensenada

Por lo que a mayor fuerza del oleaje y a mayor nivel del mar, la erupción o chorro de agua y el estruendo serán mayores

Además, es un espectáculo natural que se observa con cierta regularidad, ya que la actividad en La Bufadora es periódica. Repite el proceso en un tiempo determinado por la periodicidad del swell del oleaje, es decir, de la marcada duración con que llega el tren de oleaje a este sitio; suele estar en el rango de los 13 y 17 segundos.

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Géiser marino: qué es y cómo funciona

Como ya se mencionó, un géiser marítimo es una formación rocosa originada por condiciones muy particulares en las rocas de ciertos lugares costeros y a la correcta combinación de nivel del mar (marea) y fuerza del oleaje.

Estas estructuras se generan por la erosión constante del agua de mar sobre algún acantilado marítimo.

La fuerza del oleaje azota a las rocas del acantilado, la erosión debilita la roca y permite que el agua penetre ciertas zonas creando cuevas o “conductos” que pueden terminar comunicándose con el exterior en la cima del acantilado a través de una “chimenea”, es decir, un hueco o abertura vertical que permite el paso del agua.

La Bufadora – Ensenada

Para ser precisos, cuando una ola penetra en una cueva como esta, las moléculas de aire que quedan atrapadas entre la parte más alta de la ola (la cresta) y el techo de la cueva se juntan cada vez más, aumentando la presión.

Llega un punto en que la presión es tan alta que el aire comprimido busca una salida, siendo la “chimenea”, que conecta la parte superior de la cueva con el exterior, el camino por el cual ese aire logra escapar. Ese aire comprimido, como si fuera un gran émbolo, se lleva consigo una enorme cantidad de agua de mar.

Foto: Gonzalo González / La Bufadora – Ensenada

Es entonces, cuando escapa en la superficie ese chorro que sale con fuerza a muchos metros de altura. Un sonido estruendoso característico lo acompaña, como si fuera una erupción, y que lo convierte en un gran espectáculo que se repite ola tras ola.

De acuerdo con el Dr. Oscar Velasco Fuentes, investigador del Departamento de Oceanografía Física del CICESE, quien publicó en 2013 el artículoThe activity of La Bufadora, a natural marine spout in Northwestern México”, este géiser marino está activo durante todo el rango de mareas.

Sin embargo, las erupciones producidas en los extremos de este rango, es decir, durante las mareas más altas y en las más bajas, exhiben importantes diferencias.

La Bufadora – Ensenada

Velasco Fuentes, aseguró que cuando el nivel del mar es alto, las erupciones consisten en un chorro de agua. Agregó que “son numerosas y suelen ocurrir en largas series de erupciones, bastante periódicas, separadas por lapsos de inactividad”, van de los segundos a un par de minutos.

Por el contrario, mencionó que cuando el nivel del mar es bajo, las erupciones consisten en una nube de rocío; señaló que son escasas y “ocurren en trenes aislados de unas pocas erupciones separadas por períodos de inactividad de unos minutos”. 

El mejor momento para presenciar un buen desempeño de La Bufadora es durante la pleamar de un día de invierno; el momento menos favorable es durante la bajamar de un día de verano. De todos modos, será una ocasión muy rara en la que se necesiten más de diez minutos para observar un buen tren de erupciones”, indicó el especialista.

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