La virtud de las posibilidades

La virtud de las posibilidades

La virtud de las posibilidades

A la naturaleza no se le puede denominar de una sola manera, gracias a su riqueza se le ha podido describir desde cosmovisiones distintas. Una de las primeras ideas que llegan a la mente al escuchar sobre el tema es relacionarla, indiscutiblemente, con los diversos reinos existentes: el animal, vegetal, y mineral. Muchas veces, y a través de toda la historia, se han observado y estudiado las manifestaciones de ella y sus repercusiones desde una visión positivista, o más bien, alejada de toda interacción con el hombre; posicionando al individuo y a la naturaleza como polos opuestos. Víctima y victimario. El cáncer de la Tierra. Aquí somos descritos como el hijo que mastica el pezón de su madre sin pleno conocimiento del daño ocasionado y cuyo único fin es el de seguir succionando, mientras que la madre no arrebata su seno, sino que sigue amamantando incondicionalmente, capaz de entregar hasta su última gota.

Pero, como se ha mencionado, la anterior sólo forma parte de las infinidades de conceptos que hay. Por cada cultura existente en el mundo hay una concepción distinta, más rica que la de sólo clasificar al “Hombre vs. Naturaleza”. Se hallan equilibrios, dualidades, rompimientos; encuentros con los espacios y con uno mismo, es un dios y un destino.

En la edición del mes de abril, querido lector, mostramos la fragilidad del mundo, la versatilidad del tema y la interacción entre cuerpo y alma que la misma naturaleza permite tocar, las esencias que cada uno de los integrantes logró impregnar sobre su propia concepción de la naturaleza dentro del lienzo de Linotipia. Sólo resta preguntar, ¿desde qué punto quieres verla?

Proceso de estimulo - Vanessa Ramos
Proceso de estímulo – Vanessa Ramos

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