De vez en cuando: Now and Then

Aunque ya no hubiera algún demo u canción inédita del cuarteto, no olvidemos que sigue guardada la célebre y misteriosa Carnival of Light…

por El Zancudo.

Solía escribir acerca de la historia del rock, especialmente de los Beatles, en mi grupo Los Iconoclastas del Rock, allá por los años 2014-2015, grupo de redes sociales que se convirtió en un programa de radio y después de televisión. Fue una muy grata experiencia que alimentó la pasión que por el rock —y especialmente por los Beatles— he tenido desde pequeño.

Pero desafortunadamente no todo dura para siempre y muy a mi pesar tuve que dejar todo esto debido a compromisos laborales, por lo que volver a escribir sobre el tema me llena de una energía cargada de reminiscencias.

Hoy tomándome un café con mi sobrino Adyr abordamos el inevitable tema del sencillo Now and Then de reciente lanzamiento, y que se ha colocado sorpresivamente en los primeros lugares después de 53 años de la separación de los de Liverpool. A su pregunta de qué me había parecido la canción le contesté que el valor de una marca logra cosas increíbles.

Pero como dijo Jack el Destripador, vámonos por partes. Por un lado, Now and Then aunque no es el mejor trabajo de los Fab, me parece una excelente canción en la que destaca el genio inmortal de los Beatles. Me refiero a esa magia que envolvía sus canciones cuando los cuatro lograban dejar sus egos aparte y trabajaban en una franca comunión de talentos.

Now and Then es una canción que suena a la nostalgia del John Lennon de finales de los 70 que añoraba sus años de gloria, queriendo abandonar su auto exilio en el Dakota para regresar con toda su fuerza expresiva al escenario musical.

Now and Then es una canción evocadora que tiene una característica muy peculiar: aunque suena absolutamente Beatle, no suena como los Beatles que conocimos en los años 60, sino que suena actual. Mi sobrino decía que así sonarían los Beatles hoy si hubieran seguido en activo. Y coincido con él.

Por otra parte, la forma de trabajo que siguieron para esta canción es tal y como trabajaron los Beatles durante sus años como banda. Está un John Lennon aportando una excelente canción y dejando la mayor parte del trabajo en sus compañeros. Aparece el mismo Ringo de toda la vida: certero en la batería y aportando un sabor muy distintivo del sonido beatle.

Está también un George Harrison, no en su mejor versión como músico, dejando la sensación de que pudo haber hecho mucho más con la guitarra. Pareciera que no le gustó mucho la canción y que terminó el trabajo solo para que Paul dejara de fastidiarlo. Así le sucedió con algunas canciones a lo largo de su carrera.

Recuerdo la guitarra líder que aportó para Let It Be, que en la versión del sencillo presentaba un requinto que a muchos nos dejó deseando un mejor trabajo. Después, seguramente movido por la conciencia de no haber hecho su mejor esfuerzo, compuso un requinto fantástico para la versión de Let It Be en el álbum, en la que brilló el gran músico que fue.

Y está el Paul de toda la vida, queriendo participar en todo y queriendo controlarlo todo: voces, instrumentos, producción, mercadotecnia, video, etc., con la diferencia de que en esta ocasión ya no estuvieron allí ni John ni George para discutir y pelear por su incesante aunque talentoso y brillante protagonismo, considerando también que al buen Ringo esa actitud de Paul nunca le afectó gran cosa.

Muchos han presentado Now and Then como el último lanzamiento de los Beatles que cierra así una de las trayectorias más brillantes y ricas que ha conocido la industria musical. Creo que nada más lejos de la realidad.

Quienes piensan así considero que no conocen lo suficientemente bien a Paul, quien además de su enorme y versátil talento musical como compositor e instrumentista, ha mostrado ser también el genio comercial que lo ha llevado a ser uno de los rock-stars más ricos.

Conoce muy bien a sus seguidores y sabe que siempre estamos dispuestos a comprar cualquier cosa que se lance con la marca Beatle, como ha venido sucediendo a lo largo de los años.

Aunque ya no hubiera algún demo o alguna canción inédita del cuarteto, no olvidemos que sigue guardada la célebre y misteriosa Carnival of Light, una pista de más de trece minutos de duración que trabajaron en 1967 durante las sesiones para Penny Lane, pero que no fue incluida en el álbum del Sgt. Peeper’s y que posteriormente tampoco fue lanzada en la colección de Anthology.

Así que mientras Paul siga ocupándose de estos asuntos, parece que tendremos lanzamientos Beatles para rato.

Por ahora disfrutemos de esta magnífica pieza, aderezada además con un video un tanto lacrimoso, que si bien no es el mejor trabajo de los Beatles, nos transporta con nostalgia y evocación a, como dice el clásico, la magia de aquellos años maravillosos.

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