El Evangelio según San Judas

Habiéndole sacrificado, convirtió su fe en Chuy. Desde antes planeaba dejar el críco, y pronto decidió también abandonar el cigarro. Rasuró su abultada barba, olvidó las jeringas y se volvió pastor.

Por Luis Mundo

Habiéndole sacrificado, convirtió su fe en Chuy. Desde antes planeaba dejar el críco, y pronto decidió también abandonar el cigarro. Rasuró su abultada barba, olvidó las jeringas y se volvió pastor. Acompañaba a Chuy converso en andanzas eternas y desiertos modernos. Alguna vez, dirigiéndose al Can comentó; “no importa sed o hambre, cansancio por recorrer distancias en vela, por predicar tu nombre, resistiré la sagra encomienda”. Para cuando encontró las monedas enterradas, fúnebre, por encontrarse aquella noche también traicionado, junto al hueso de la discordia, Chuy, recorrió sin dolo, el rostro moreno de Judas.

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Relacionadas
Leer Más

Estrías en el parabrisas

"Los sucesos te confunden. Sigues con la multitud sin conciencia de a dónde te diriges, el camino se divide. Una parte del grupo va hacia la protuberancia reseca y cafesosa. Las otras van de prisa, en busca de esa gran masa de agua azul para hidratarse".
Leer Más

Cuerpos y territorialización

El concepto de territorialización y por ende de lo público y de lo privado, es la víctima central en la trama de la irrupción de la pandemia. Lamentablemente, el segundo concepto que enferma gravemente es el de la noción de individualidad y de cuerpo.