Pienso en el Final: una idea transformada en película, sobre una modernidad nerviosa

Pienso en el Final: una idea transformada en película, sobre una modernidad nerviosa

“ You can’t fake a thought”

Charlie Kaufman (I’m Thinking of Ending Things)

Por: Bianca Arvizu

Pienso en el final (2020), del director Charlie Kaufman es una idea llevada al límite, una alusión sobre la mente y su cualidad de llevarnos y regresarnos, con su mejor herramienta: la memoria.  

La película plantea a propósito o como necesidad, una premisa sencilla, Jessie  Buckley (Joven Mujer) y su novio Jesse Plemons (Jake), quienes se reúnen en un día frío y nevado para su primera visita como pareja, en la casa de los padres de  Jake, en una “ida y vuelta” descubrimos las reglas de esta historia. 

La disonancia de elementos metafísicos y el aura rígida y misteriosa, se torna  más evidente una vez en la casa, en donde vemos a Toni Collette (Madre) y a David Thewlis (Padre) como siempre, impecables, desempeñar el rol más complicado y abstracto como lo es la familia.  

Charlie Kaufman creó un modelo narrativo que se siente como un conjunto de ideas que hay que desenmarañar. Sin embargo, con el paso de las escenas, los momentos se esclarecen, los íconos y gestos (que abundan) nos llevan directo hacia la verdad, y lo que queda al final es la voz de un director que no tuvo miedo en criticarnos y en hacernos reflexionar sobre nuestra identidad como individuos.  

La película está hecha para irse descubriendo conforme avanza, nos obliga a prestar atención a los detalles obvios; como la ropa cambiante de los personajes y otros más discretos. Así como la personalidad contradictoria de nuestra protagonista, o los detalles simbólicos visuales que adquiere de repente el filme.  

El guión propone una conversación con el espectador. Se apoya en los íconos de la sociedad moderna y los explora magníficamente, con la idea de ejemplificarnos y dejar claro su tema central. Nadie es único ni perfecto.  

Pienso en el final, con una habilidosa manipulación, nos deja siempre en un punto medio, forzándonos a voltear a todas partes para atrapar sus significados,  muchos de ellos, bellos y remarcables. Se convierte en una obra importante de la época actual, minuciosamente armada por parte de su escritor/director que nunca está dispuesto a dejar las cosas fáciles sobre la mesa. 

Bianca Arvizu  cofundadora de la casa productora de medios audiovisuales Producciones Contraluz junto con Marlon Morales. Directora de fotografía de cortometrajes tales como “Horas de Expreso” (2020), “ Cortando Sangre” (2018), “Emma o las incoveniencias de un suicidio” (2018) entre otras.

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