El Baúl de la Tía Alicia: Adiós 2020

El Baúl de la Tía Alicia: Adiós 2020

Por Alicia Acuña

El año 2020 recién empezaba cuando se empezó a correr la noticia de que un virus mortal que tuvo origen en China, se estaba extendiendo por el mundo debido a los viajes y la movilidad de la gente.

Desde ese entonces y hasta el día de hoy, han pasado meses de estar bombardeados a diario por los medios de comunicación con noticias sobre el virus: cuántos muertos, a qué país llegó, la extensión de la cuarentena, qué medidas internacionales se están tomando, estadísticas múltiples, que empresas continúan laborando y cuáles no, incertidumbre en la fecha para la tan esperada vacuna y un largo etcétera. 

laptop
Fotografía por Negative Space 2020

Como si esto no fuera suficiente, también las notas y videos informales, hacen presciencia: algunos con fundamento, otros más totalmente carentes de base, alarmistas, tendenciosos, y también aparecen los de buena voluntad. 

Y así fuimos pasando meses encerrados. Unos con trabajo, algunos realizándolo desde casa, otros que lo perdieron, pequeñas y medianas empresas quebradas, estremeciéndonos por las muertes y los enfermos, ya fueran lejanos o cercanos, algunos cuidándose en extremo, unos cuidándonos a medias y muchos de plano sin guardar ninguna medida de sanidad. 

El mundo está en desequilibrio pero aún así el espíritu humano sigue de pie, en forma de canciones, de ángeles vestidos de blanco, en despensas donadas por vecinos para repartir a aquellos que perdieron su empleo, en la fortaleza al improvisar un giro al trabajo perdido o en suspenso para poder subsistir, en la esperanza diaria de que todo esto pronto pasará.

Planeta con cubrebocas
Photo by Anna Shvets from Pexels

El planeta ha pasado por innumerables calamidades a lo largo de su historia, que ha dejado muerte, dolor y desesperanza, pero de nuevo vuelve a resurgir de sus cenizas, cual ave fénix.

Recuerdo en este punto,  a un  profesor de filosofía que tuve en la preparatoria, que nos dijo “para que se dé una mejora siempre habrá una crisis o retroceso” y nos puso varios ejemplos, cito el más sencillo de ellos: “para arreglar una calle que está en mal estado primero hay que remover todo lo que no sirve, romper y levantar las partes dañadas, amontonar el escombro, meter maquinaria pesada, lo cual dificultará el paso y hará renegar a los vecinos, pero tras eso se podrá disfrutar de una vialidad más eficiente y segura”. 

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Chica en el metro
Photo by Anna Shvets from Pexels

Creo firmemente que esta crisis sanitaria es así, una prueba, una sacudida tremenda. Recordemos que lo único permanente es el cambio. Sigamos luchando en todo sentido para que el mundo entero entre en calma. Cada quien desde su trinchera haga lo mejor que se pueda en cada acción, cada día, con respeto, con integridad, sin pisar al otro, tratar de ser mejores cada vez. 

En fin, este año definitivamente va a dejar una profunda huella de una manera o de otra en la mayoría de los seres humanos, como ya mencioné nos puso a prueba de muchas formas.

Personas en junta
Photo by August de Richelieu from Pexels

Espero que todos podamos encajar en esto que le han llamado “nueva normalidad”, con esa capacidad que tenemos los seres humanos de evolución y adaptación, en la esperanza de sacar aprendizajes hasta de lo más oscuro. 

Que un rayo de esperanza se vislumbre en el año venidero, que al final de este oscuro túnel que fue el 2020 se avive esa fuerza, generosidad y buena vibra que cada ser trae consigo. Un abrazo con sana distancia y un inmejorable año 2021, estimado lector.

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