Deconstruir al amor romántico

Deconstruir al amor romántico

Este Día del Amor, es importante cuestionar lo que ahora nombramos como “amor romántico”. Gracias a diversas teorías feministas, se define al amor romántico como el mito hegemónico de las relaciones sexo-afectivas heterosexuales.

Esta construcción tiene sus orígenes en las relaciones burguesas, en las que el amor está ligado al matrimonio, a la monogamia, a la heterosexualidad y a la sumisión de la mujer ante el hombre, quien dentro de esta relación, asume una posición paternalista.

Este concepto es reforzado por los medios de comunicación, por producciones artísticas como películas, literatura y música; además de ser el discurso dominante en torno a las relaciones sexo-afectivas socialmente.

Amor romántico
Fotografía: Min An vía Pexels

El amor romántico está envuelto en una serie de mitos naturalizados (y problemáticos) que lo convierten en una herramienta patriarcal y capitalista que oprime a las mujeres.

Algunos de estos mitos son el de la media naranja, que sostiene que la pareja es predestinada, y con ello, la permanencia a su lado, a pesar de distintas violencias o agresiones.

La exclusividad de mano con la monogamia es otro mito, asegura que al “amar” a alguien no es posible sentir atracción por otra personas ni mantener lazos sexo-afectivos múltiples de manera sana; también posee una carga de posesión en la pareja.

Amor romántico
Fotografía: Leah Kelley vía Pexels

Los celos son uno de los signos inherentes del amor romántico, a pesar de ser una actitud dañina, la mitificación los ha convertido en una representación de amor o incluso un requisito para validar a la pareja

El mito del amor todopoderoso es uno de los más peligrosos y patriarcales, sostiene que si hay “verdadero amor”, la pareja debe sortear todos los obstáculos que se les presenten, por más violentos y dañinos que sean; es decir, infidelidades, agresiones o abusos tanto físicos como emocionales.

El mito del matrimonio se encuentra respaldado por la religión y engloba tanto tintes patriarcales como capitalistas. Según este, el amor debe culminar forzosamente en la unión exclusiva y de por vida, dentro de este pacto se englobarían los mitos anteriores, además, el discurso patriarcal establece roles específicos en el matrimonio: el hombre provee y la mujer sirve; mecanismo que facilita que se presente violencia sexual y económica dentro de la relación.

Amor romántico
Fotografía: Jeremy Wong vía Pexels

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Es necesario resignificar el amor, tomando como base acuerdos de respeto, cuidado y comunicación. Dejando de lado mitos que aseguran que se debe soportar todo o que al estar en una relación, la pareja se convierte en posesión del otro. Otro punto importante es desaprender que el amor es “naturalmente” heterosexual.

Cuestionar el mito del amor romántico y trabajar para deconstruirlo no significa que dejemos de amar, que las relaciones dejen de existir o que ya no sea posible vivir en pareja; sin embargo, el amor romántico es un mecanismo de violencia patriarcal, capitalista y hegemónica que pone en peligro la integridad y la vida de las mujeres.

El amor no debe doler, no debe golpear, no debe engañar, no debe abusar, no debe prohibir ni lastimar. Seguir perpetuando el mito del amor romántico significa seguir perpetuando prácticas que vulneran a las mujeres a nivel físico, social, emocional y psicológico. 

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